¿Qué tengo que saber sobre los contratos de alquiler?

A la hora de realizar un contrato de alquiler es lógico pensar, ¿Cómo lo hago? ¿Cuál es su forma válida? Y debemos señalar que los alquileres se pueden formalizar de distintas maneras:

– Contrato verbal
– Contrato por escrito, ya sea en documento privado o público.

Es válido y legal formalizar un contrato tanto de palabra como de forma escrita. Pero si queremos tener prueba de dicho arrendamiento, siempre es más recomendable plasmarlo en un documento, ya que, si surgen conflictos entre arrendador y arrendatario se podrá estar a lo pactado en el documento escrito.
Cualquiera de las partes puede exigir la formalización por escrito del contrato de arrendamiento, así lo afirma el artículo 37 de la Ley de Arrendamientos Urbanos: “Las partes podrán compelerse recíprocamente a la formalización por escrito del contrato de arrendamiento”.
Desde este despacho, os recomendamos siempre elegir la opción de formalizar el contrato por escrito ya que resultará beneficioso para ambas partes.

¿Qué ley regula los alquileres?

Los alquileres van a seguir las directrices de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), donde se detallan todos los aspectos a tener en cuenta en la materia, duración, renta, extinción, etc.

Partes del contrato de alquiler:

– Arrendador o propietario
– Arrendatario o inquilino

Contenido del contrato de alquiler:

Si optáis por formalizar el contrato por escrito, este deberá contener una lista de cláusulas y datos. En el contrato están plasmadas las reglas de ese “alquiler” ya que entre propietario e inquilino pueden llegar a pactar ciertos aspectos del mismo.
Es la propia Ley la que remarca su contenido: “se hará constar la identidad de los contratantes (propietario e inquilino), la identificación de la finca arrendada, la duración pactada, la renta inicial del contrato y las demás cláusulas que las partes hubieran libremente acordado” como por ejemplo el destino de ese alquiler (ya sea vivienda o uso distinto al de vivienda), los intereses, la fianza, sobre la conservación, el posible derecho de adquisición preferente, etc.
A modo de recomendación, siempre os recomendamos realizar fotografías del estado y contenido de la vivienda para adjuntarlas al contrato. Os librará de muchos problemas futuros a ambas partes.

¿CUÁLES SON LOS DERECHOS Y OBLIGACIONES DE LAS PARTES?

La Ley de Arrendamientos Urbanos regula en su articulado los derechos y obligaciones de ambas partes entre los que se encuentran:

Propietario:
Estos son algunos de sus derechos:

  • Fijar la renta y condiciones del contrato
  • Recuperar la vivienda en caso de extrema necesidad
  • Finalizar el contrato si hay falta de pago, subarriendo, daños en la vivienda, actividades molestas, etc.
  • Reclamar una compensación por finalizar antes de tiempo el contrato
  • Exigir que le devuelva la vivienda tal y como la alquiló
  • Quedarse parte de la fianza si, finalizado el contrato, hay daños en el inmueble.

Entre sus obligaciones se encuentran:

  • Pago de impuestos y tasas municipales
  • Devolver la fianza si no hay daños en la vivienda
  • Mantener el piso en perfectas condiciones de habitabilidad
  • Realizar obras de mejoras que sean necesarias para conservar la vivienda.

Inquilino
Algunos de los derechos del inquilino son:

  • Derecho a negociar la renta y duración del contrato
  • Derecho a la adquisición preferente de la vivienda
  • Derecho a pedir la reparación de todos aquellos elementos necesarios para conservar la vivienda
  • Derecho a que el propietario no entre en la vivienda arrendada.
  • Derecho a recuperar la fianza si, una vez finalizado el contrato, la vivienda no tienen ningún desperfecto

Entre sus obligaciones se encuentran:

  • Realizar el pago de la fianza
  • Cumplir con el pago mensual de la renta pactado en el contrato y con los demás gastos pactados
  • A dejar la vivienda, una vez finalizado el contrato, en las mismas condiciones en las que se le entregó.
  • Realizar las reparaciones necesarias para conservar la vivienda
  • No puede realizar actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas
  • Está obligado a soportar la realización por el arrendador de obras de mejora cuya ejecución no pueda diferirse hasta la conclusión del arrendamiento.

 

En los siguientes post seguiremos tratando este tema.

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